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Zapier vs Make: comparativa cara a cara (cuál elegir y dónde falla cada uno)

El duelo directo entre las dos herramientas de automatización no-code más usadas, sin meter una tercera en la ecuación. En qué gana cada una, en qué situaciones falla cada una, y cuál es el coste real por volumen de operaciones.

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Francisco Reyes
CDO · Director Digital Externo
17 de mayo de 20266 min de lectura

Cuando alguien me dice que quiere automatizar procesos en su empresa, la primera pregunta que me hacen suele ser: "¿Usamos Zapier o Make?"

Una persona técnica comparando flujos de Zapier y Make en el portátil con un diagrama en papel en el escritorio

Mi respuesta siempre es la misma: depende. No porque quiera esquivar la pregunta — sino porque son herramientas genuinamente distintas que brillan en contextos distintos.

He usado las dos de forma intensiva. Tengo clientes en las dos. Y hay situaciones donde cada una es claramente la mejor opción.

Este artículo es el duelo directo: solo Zapier y Make, cara a cara, porque es exactamente la decisión que tiene sobre la mesa la mayoría de quien llega hasta aquí.

La versión corta: Zapier = simplicidad y velocidad, ideal para flujos simples y equipos no técnicos. Make = potencia y control, ideal para flujos complejos y mucho más barato por operación.

La comparativa directa

CriterioZapierMake
Facilidad de inicio★★★★★★★★
Flujos complejos con lógica★★★★★★★
Iteradores y listasLimitadoNativo y potente
Manejo de erroresBásicoAvanzado
Número de conectores6.000+1.000+
Plan gratuito100 tareas/mes1.000 operaciones/mes
Plan básico de pago€19/mes — 750 tareas€9/mes — 10.000 operaciones
Precio por volumen medio★★★★★★★

Zapier: para qué es la mejor opción

Zapier te vende simplicidad y velocidad. Su promesa es conectar dos aplicaciones en 5 minutos sin experiencia técnica. Y cumple esa promesa mejor que nadie.

El flujo típico de Zapier: "Cuando pasa X en la aplicación A, haz Y en la aplicación B."

  • Nuevo contacto desde el formulario web → crear ficha en HubSpot
  • Nueva venta en Shopify → enviar email de bienvenida
  • Nuevo mensaje en Gmail con etiqueta → crear tarea en Asana

Dónde Zapier es imbatible:

Biblioteca de conectores: Más de 6.000 aplicaciones integradas. Si la herramienta existe, probablemente Zapier la conecta. Make tiene menos (1.000+) aunque cubre la mayoría de las importantes.

Velocidad de implementación: Para alguien sin experiencia técnica, un Zap sencillo tarda 10 minutos en funcionar. La interfaz es guiada y reduce las decisiones al mínimo.

Soporte y documentación: La comunidad de Zapier es enorme. Para cualquier problema, hay un artículo, un video, o una pregunta respondida.

⚠️ Los límites de Zapier que duelen: Precio muy superior a Make para volúmenes medios-altos. Lógica condicional limitada. Sin iteraciones nativas simples (procesar listas de ítems es torpe).

Make: para qué es la mejor opción

Make te vende poder y control. Para flujos que necesitan hacer algo más que "si pasa X, haz Y".

El escenario típico de Make: un flujo que recibe datos de múltiples fuentes, los transforma, aplica lógica condicional, maneja errores, y ejecuta acciones en secuencia con control preciso de cada paso.

Dónde Make es imbatible:

Precio: El plan Core de Make (€9/mes) da 10.000 operaciones. Compara eso con los €49/mes de Zapier para 2.000 tareas. Para volúmenes medios, Make es 5-10 veces más barato.

Flujos visuales complejos: Make usa "escenarios" donde ves todo el flujo de un vistazo. Para flujos con más de 5-6 pasos, Make es mucho más fácil de entender y mantener.

Transformación de datos: Make tiene módulos nativos para manipular texto, arrays, números, y fechas de formas que Zapier no puede hacer. Si necesitas reformatear datos entre sistemas, Make lo hace bien.

Manejo de errores: Define qué pasa cuando algo falla — reintentar, seguir con el siguiente ítem, enviar alerta, o parar. En Zapier, el manejo de errores es muy limitado.

Iteradores y agregadores: Procesar listas de ítems (enviar un email a cada elemento de una lista, actualizar múltiples registros en lote) es nativo en Make.

⚠️ Los límites de Make: Curva de aprendizaje real — el primer flujo complejo puede tomar algunas horas en lugar de minutos. Menos conectores nativos que Zapier. Interfaz más densa.

La decisión práctica

Usa Zapier si:

  • El equipo no es técnico y necesita implementar automatizaciones de forma autónoma
  • Los casos de uso son sencillos (menos de 5 pasos, sin lógica condicional compleja)
  • Necesitas una herramienta muy nicho que solo Zapier conecta
  • La velocidad de implementación importa más que el precio

Usa Make si:

  • Tienes flujos con lógica condicional, iteraciones, o transformación de datos
  • El volumen de operaciones es medio-alto y el presupuesto importa
  • Alguien del equipo tiene perfil técnico o disposición para aprender
  • Quieres control detallado sobre qué pasa cuando algo falla

💡 Mi recomendación para PYMEs que empiezan: Empieza con Make. El plan gratuito permite experimentar sin coste. La curva de aprendizaje se supera en un fin de semana de práctica. Y cuando las automatizaciones crecen, no tienes que migrar desde Zapier pagando cinco veces más.

Elegir la herramienta, en todo caso, es la segunda decisión. La primera es qué automatizar, y ahí el orden importa más que la plataforma: los candidatos con mejor relación esfuerzo/retorno están en los cinco procesos que toda pyme debería automatizar.

Las herramientas que yo uso

Para proyectos propios y la mayoría de mis clientes: Make para el 90% de las automatizaciones. El 10% restante — cuando necesito conectar una herramienta que Make no tiene — uso Zapier puntualmente o conecto vía API directamente.

El coste total de automatización para una empresa de 10 personas con 15-20 flujos activos: entre €9 y €29/mes en Make. En Zapier, el mismo volumen costaría entre €49 y €99/mes. El detalle de qué flujos son esos y cómo encajan entre sí lo tengo desglosado en el montaje de automatización de una empresa de 10 personas.

Una nota sobre n8n

Si al hacer los números ninguna de las dos te cuadra —volumen alto y el coste por operación pesando demasiado— existe una tercera vía: n8n, que es open source y se puede autoalojar, con lo que el coste baja a poco más que el del servidor. El precio de eso es que es notablemente más técnico que Zapier y que Make, y necesitas a alguien con comodidad técnica en el equipo. Si quieres las tres comparadas a la vez, con la recomendación según el momento de la empresa, eso está en n8n vs Zapier vs Make.


Una advertencia independiente de cuál uses: las automatizaciones sin monitoreo son deuda técnica acumulándose. Los sistemas cambian, las APIs se actualizan, los formatos de datos se modifican. Revisa tus automatizaciones activas cada trimestre. Un flujo que falló silenciosamente hace 3 meses puede haber causado más daño del que imaginas.

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Francisco Reyes
Director Digital Externo · 11 años alineando marketing, ventas y tecnología en PYMEs de Chile, España y LATAM. Creador de FARP.
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